Del Boom Pandémico a un Mercado Maduro
Cuando la espuma baja, se ve la corriente. 🌊
El e-commerce en Argentina arrancó como un fenómeno explosivo: pandemia, encierro y un consumo digital que crecía a doble dígito mes a mes generaron una sensación de expansión infinita. Todos querían subirse a la ola, desde grandes retailers hasta pequeños emprendedores. Las cifras eran abrumadoras y la euforia palpable.
Hoy, con la espuma ya en las orillas, podemos hacer una lectura distinta y mucho más valiosa. El mercado no está desacelerando, está madurando. Según datos del eCommerce Institute, en 2024 el canal digital creció un impresionante 248% en facturación, y Argentina ya mueve más de US$ 22.9 mil millones en ventas online. Una cifra que refleja no solo volumen, sino transformación.
Durante el eCommerceDay, evento que convocó a más de 6.000 asistentes y que sin duda representa el encuentro más importante del país para esta industria, quedó claro que estamos ante un mercado que ha evolucionado significativamente. Junto a mis socios Gaston Bercun y María Curci Solanas, tuvimos la oportunidad de compartir perspectivas con referentes como Gustavo Sambucetti, Martín Garay, Valeria Ferreyra y Lucas Landesman, entre muchos otros profesionales que están marcando el rumbo de este sector.
Las Tres Claves del E-commerce Actual
Lo más interesante de esta nueva etapa no está en la cifra de facturación, sino en cómo ha cambiado la dinámica del mercado. Podemos identificar tres factores fundamentales que están definiendo el éxito en este ecosistema digital más maduro:
- Consumidores cada vez más exigentes: La experiencia, personalización y confianza se han convertido en elementos decisivos del valor percibido. Ya no basta con tener presencia online; es necesario construir una experiencia digital que genere confianza y satisfaga expectativas cada vez más altas.
- Empresas con visión estructural: Las que sobreviven no son las que entraron por moda o pánico durante la pandemia, sino las que entendieron que el local digital requiere tanta o más estructura que un local físico. Esto implica inversión en tecnología, procesos, logística y un equipo preparado para gestionar la complejidad del canal.
- Latinoamérica como terreno global: Brasil, México y Argentina concentran la mayor parte de los US$ 700 mil millones que se proyectan para la región en 2026. Esto ha atraído la atención de jugadores internacionales y ha elevado significativamente el nivel de competencia.
La diferencia entre quienes triunfan y quienes fracasan en el e-commerce actual no es el tamaño de la inversión inicial, sino la profundidad de su comprensión estratégica del canal digital.
Esta nueva realidad exige un enfoque mucho más sofisticado. Durante el evento pude constatar cómo las conversaciones han evolucionado: de hablar de «ventas online» a discutir estrategias de omnicanalidad, personalización avanzada, logística de última milla, inteligencia artificial aplicada y análisis predictivo de comportamiento del consumidor.
El Verdadero Reto: Aprender a Surfear
La metáfora que mejor describe el momento actual es simple pero poderosa: la ola ya pasó. Lo que queda ahora es saber quién aprendió a surfear y quién se quedó mirando desde la arena.
Aprender a surfear en este contexto significa desarrollar capacidades que van mucho más allá de lo táctico:
- Comprensión profunda del consumidor digital: Ya no basta con datos demográficos básicos. Las empresas exitosas están utilizando análisis avanzados para entender motivaciones, comportamientos y momentos de decisión.
- Integración tecnológica estratégica: La tecnología debe ser una aliada que potencie la propuesta de valor, no solo una herramienta de venta. Esto implica seleccionar cuidadosamente qué soluciones implementar y cómo articularlas en un ecosistema coherente.
- Cultura organizacional adaptativa: El e-commerce exitoso requiere equipos multidisciplinarios, capacitados constantemente y con mentalidad de experimentación controlada.
El comercio electrónico en Argentina ha evolucionado de ser una reacción a circunstancias extraordinarias a convertirse en un componente estratégico fundamental para cualquier empresa con ambiciones de crecimiento sostenible.
La madurez del mercado ha traído consigo mayores exigencias, pero también mejores oportunidades para quienes están dispuestos a abordar el canal digital con el rigor y la estructura que merece. La diferencia entre el éxito y el fracaso ya no está en «estar o no estar» en digital, sino en «cómo estar» para generar valor real.
Los invito a reflexionar: ¿su empresa ha aprendido a surfear esta ola o sigue contemplándola desde la orilla? La transformación digital verdadera comienza con una visión estratégica clara y se materializa con decisiones valientes y estructuradas. El momento de actuar es ahora, cuando el mercado está premiando a quienes entienden que el e-commerce no es una moda pasajera, sino el nuevo estándar del comercio.